22 abril 2014

Natillas de Coco


¡Hola! ¿Qué tal ha ido la Semana Santa? ¿Habéis hecho algo especial? Aquí en Holanda sólo era fiesta ayer Lunes de Pascua, pero aún así la he aprovechado estos tres días a tope. El tiempo ha acompañado durante el fin de semana y menos mal porqué el domingo teníamos comida con amigos en casa e hicimos barbacoa y disfrutamos del solecito, pero ayer ya otra vez lluvia, pero aproveché para descansar. La buena noticia es que el viernes estaré en Madrid, voy a reencontrarme con buenos amigos y también con la excusa de Expotarta quedaremos con algunas de las compañeras de la revista Sweet Magazine. Tengo ya ganas que llegue el viernes! La semana que viene os cuento que tal la experiencia. 
Hoy os traigo receta facilita, unas natillas de coco deliciosas. Me encantan sobretodo por la textura del coco rallado, pero si no os gusta una textura más suave y sin grumos, simplemente con la leche de coco le dará un toque y aroma suficiente. 


Natillas de Coco
Para 6
200 ml leche entera
400 ml leche de coco
3 yemas de huevo L
90 g azúcar blanco
1 cucharada de maizena
50 g de coco rallado

Batimos las yemas, el azúcar y la maizena en un bol hasta que esté todo integrado y cremoso, reservamos.
En un cazo ponemos la leche de coco con la leche entera a fuego lento y lo paramos justo cuando rompa a hervir. Retiramos del fuego e incorporamos la leche en el bol de la mezcla anterior gradualmente batiendo al mismo tiempo.
Ponemos toda la mezcla de nuevo en el cazo, añadimos el coco rallado y calentamos a fuego lento removiendo constantemente con unas varillas para evitar grumos hasta que empieza a espesar.
Retiramos del fuego y repartimos en los moldes. Dejamos enfriar los moldes en la encimera y guardamos en la nevera mínimo 3 horas antes de servir o mejor toda la noche para que cuaje bien.
Podemos espolvorear un poco de coco rallado por encima antes de servir. 





Si os gustan las natillas podéis mirar estas con galleta Oreo o estas de praliné.

¿Quién va a ir a Expotarta? Ya me decís, porqué me encantará conocer y poner cara a gente de esta blogosfera, yo tengo previsto pasarme por la feria el sábado.

Que paséis una estupenda semana  

09 abril 2014

Tarta de Chocolate y Caramelo Salado


Creo que no os he comentado aún que voy a ir a Madrid en dos semanas a Expotarta. Siempre hay una buena excusa para volver a la ciudad que me acogió durante casi 7 años! Así que si alguno de vosotros va a estar por ahí será  muy grato conoceros. Probablemente por la feria me pase el sábado y los demás días los aproveche para ver amigos y visitar todos aquellos sitios que con la excusa de que vivía allí me quedé sin ver, con eso de no "hacer el guiri" pues te quedas sin visitar muchos sitios interesantes, ¿no os pasa? a mi ahora me está pasando en Amsterdam! Así que si vais ya me decís ¿vale?
Bueno vamos con la receta que ya estaba tardando en publicar esta tarta. La combinación del chocolate con el caramelo salado es increíblemente irresistible. Hacer la salsa de caramelo en casa es un momento y la satisfacción de tener un tarro en la nevera es lo más. Sobretodo usad sal tipo maldon o fleur de sel, por favor no usad sal de mesa común! el resultado no tiene nada que ver. 


Tarta de Chocolate y Caramelo Salado
base:
130 g mantequilla fría
80 g azúcar blanco
170 g harina
30 g cacao en polvo sin azúcar
2 yemas de huevo L
1/2 cucharadita de pasta de vainilla
1/4 cucharadita de sal

caramelo salado:
60 g mantequilla
2 cucharadas de agua
50 g azúcar moreno
50 g azúcar blanco
100 ml nata para montar (heavy cream)
fleur de sel o sal maldon (yo he puesto como 1/4 de cucharadita)

ganache:
150 g chocolate negro
125 ml nata para montar  (heavy cream)
20 g mantequilla

para la masa: Batimos la mantequilla y el azúcar en un bol, a velocidad media unos 3 minutos hasta que blanquee y esté esponjoso. Reducimos la velocidad y añadimos la harina, el cacao y la sal. Continuamos batiendo y finalmente añadimos las yemas de huevo. Batimos hasta que integre y hacemos una bola con las manos, envolvemos con papel film y ponemos en la nevera 1 hora o hasta 2 días. Lo podemos también congelar hasta 3 meses.

salsa caramelo: instrucciones aquí

Ponemos harina en una superficie donde podamos trabajar con la masa, estiramos y rellenamos el molde de 23 cm con las base desomldable. Quitamos o doblamos hacia adentro el sobrante y pinchamos la base con un tenedor. Lo ponemos en el frigorífico 30 minutos.

Precalentamos el horno a 170º. Ponemos papel de horno y judías secas encima del molde para evitar que suba la masa. Horneamos unos 15 minutos, quitamos el papel de horno y las judías y seguimos horneando hasta 10 minutos, o hasta que vemos que las masa está cocinada. Dejamos enfriar sin sacar del molde en una rejilla.

Una vez esté el molde frío repartimos el caramelo salado por todo el fondo del molde y lo colocamos en la nevera para que cuaje mientras preparamos el ganache.

ganache: En un cazo a parte ponemos la nata para montar y la llevamos a hervir a fuego lento. Retiramos del fuego justo cuando empiecen a salir las primeras burbujas. Añadimos el chocolate troceado y la mantequilla y removemos con una espátula hasta que el chocolate esté completamente disuelto. Dejamos templar.

Una vez templado cubrimos con el chocolate toda la superficie y decoramos con unas lascas de sal. 


Guardamos la tarta en la nevera, máximo dos días. Yo la suelo hacer y la comemos el mismo día y al siguiente, os recomiendo no dejarla más tiempo, al paso de las horas veréis que va solidificando cada vez más.
Si os gustan este tipos de tartas no os perdáis esta también que seguro que os encantará.

Que tengáis una estupenda semana  

02 abril 2014

Tarta de Espárragos


Esta semana os traigo otra tarta salada y esta lleva uno de mis vegetales favoritos (bueno, ¡después de las espinacas!). Los espárragos son muy sabrosos y un alimento con muchas propiedades y nutrientes, a parte que me encanta como lucen en el plato. Esta una adaptación de un libro que me regalaron por mi cumpleaños (Hartige Taart), todo repleto de tartas saladas, sin duda para mi una gozada de libro. El relleno es a base de una deliciosa salsa bechamel, otra de mis debilidades, no puedo evitar comerla a cucharadas cuando la estoy haciendo! Esta bechamel tiene el toque especial del oro rojo, el azafrán, que a parte del sabor y aroma, le da también un color precioso al plato. ¿Os apetece un trozo de esta tarta?  



Tarta de Espárragos
para molde de 20 cm
Para la base :
100 g mantequilla fría a dados
150 g harina de todo uso
1/2 cucharadita de sal
una pizca de pimienta
1 huevo tamaño L

Para el relleno:
100 g espárragos verdes
50 g mantequilla
50 g harina
500 ml leche entera
5 hebras de azafrán o azafrán molido
nuez moscada, sal y pimienta

Para hacer la masa podéis seguir las instrucciones aquí.
Precalentamos el horno a 180º y preparamos un molde de 20 cm de diámetro. Extendemos la masa y la colocamos en el molde y pinchamos con un tenedor. 

Ponemos los espárragos en agua hirviendo por 2-3 minutos, los retiramos e inmediatamente los ponemos en agua fría para que conservar su color verde. Los escurrimos y los dejamos sobre un papel de cocina mientras preparamos  el relleno. 

Para la bechamel ponemos la mantequilla en un cazo a fuego lento hasta que derrita, agregamos la harina, removemos y seguidamente añadimos la leche poco a poco y sin dejar de remover con unas varillas manuales. Ponemos la sal, la pimienta, un poco de nuez moscada y el azafrán. Vamos removiendo hasta que espese. 

Repartimos la bechamel en el molde, colocamos los espárragos como mas nos gusten y horneamos 30 minutos hasta que los bordes y la superficie adquiera un bonito color dorado. 

Al sacarla del horno veremos que el centro se tambalea ligeramente, así que dejaremos reposar la tarta unos minutos para que cuaje antes de cortar y servir. 




Si queréis conocerme un poquito podéis leer esta entrevista que me han hecho desde Mums & Kids, espero que os guste. No dejéis de visitar su blog que es genial.

Feliz semana  

26 marzo 2014

Cheesecake de Chocolate y Naranja


Hace una par de semanas recibí por primera vez la caja de Degustabox en casa y desde el mismo momento en que la abrí sabía que tenía que hacer algo con los chocolates Lindt que traía. Recientemente había hecho un cheesecake sin horneado con sabor a naranja y chocolate pero no me acabó de convencer, así que esta vez para el horno que lo he metido y aquí está el resultado. Los que me seguís conoceréis mi debilidad por toda tarta de queso y ya si se trata de chocolate negro la tentación se incrementa. Esta es una receta para los amantes del chocolate negro y con un intenso sabor a naranja que tanto me gusta. No olvidéis de hacer vuestro cheesecake con antelación, sin duda un buen cheesecake sabe mucho mejor si éste se ha hecho la noche anterior, los sabores se intensifican y la tarta habrá cuajado perfectamente. 
Para todos aquellos que queráis disfrutar también de las cajas sorpresa de Degustabox sólo tenéis que acceder a su web y registraros. Además os facilito el código XJCEZ con el que obtendréis un descuento en el precio final, de 14,99 € a 9,99 € gastos de envío incluídos, ¿no es fantástico? Y si no queréis perdero ninguna de sus novedades podéis seguirlos por Facebook y Twitter. Yo estoy encantada con todos los productos. 


Cheesecake  de Chocolate y Naranja
para la base:
180 g galletas
60 g mantequilla

para el relleno:
200 g Chocolate Lindt de Naranja Intenso
100 ml zumo de naranja y la piel de una naranja
400 g queso crema tipo Philadelphia
125 g sour cream o yogur griego en su defecto
75 g azúcar blanco, yo uso caster sugar
2 huevos L
20 g harina
cacao en polvo para decorar

Trituramos las galletas en un robot de cocina o las podemos machacar en una bolsa de plástico y con la ayuda de un mortero o un rodillo de cocina. Añadimos la mantequilla derretida, lo mezclamos hasta que se integre todo. Extendemos en la base del molde y presionamos con una cuchara. Ponemos en el frigorífico mientras preparamos el relleno.

Precalentamos el horno a 160° y preparamos un molde con la base desmoldable.

Ponemos el zumo de naranja en un cazo a fuego lento hasta que empiece a hervir. Paramos el fuego e inmediatamente añadimos el chocolate troceado y mezclamos constantemente hasta que esté completamente derretido y sin grumos. Retiramos y dejamos templar.
Mezclamos el queso crema con el azúcar y el sour cream con unas varillas eléctricas o manuales hasta que esté cremoso. Añadimos la mezcla de chocolate y la ralladura de una naranja. Batimos los huevos en un bola aparte y los incorporamos a la mezcla. Finalmente añadimos la harina, integramos con las varillas con cuidado sin sobrebatir.

Ponemos la mezcla en el molde previamente engrasado. Horneamos 40 minutos en el centro del horno, hasta que veremos que la superficie está firme y el centro se mueve ligeramente . Lo sacamos del horno y dejamos enfriar por completo a temperatura ambiente. Al sacarlo del horno le pasaremos un cuchillo afilado por el borde, para sacar la tensión y no se agriete. Lo pondremos en la nevera mínimo 6 horas para que quede firme, mejor toda la noche.

Desmoldamos antes de servir y decoramos con cacao en polvo.

Para prevenir que se craquee también es importante no sobrebatir la masa ni abrir el horno a medio horneado. A mi me gusta forrar el molde con papel de hornear, por ello veis que me quedan las líneas por los lados, me da la sensación que no se craquea desde entonces. 




Si queréis recibir vuestra caja y tener una agradable sorpresa todos los meses no tenéis más que contactar con Degustabox, os van a encantar todos los productos que trae, todos ellos de grandes marcas conocidas y  seguro que se os ocurre alguna rica receta como este cheesecake.

Feliz semana 

18 marzo 2014

Tarta de Tomates Cherry


Hoy os traigo una sencilla y rápida tarta ideal para un brunch, una comida o una cena. Probablemente ya sabréis lo mucho que me gustan las tartas saladas, y este tipo se ha convertido en una de mis aliadas en los últimos meses. La podemos servir sola o como acompañamiento. Después de una de las primeras tartas saladas que os mostré he ido probando con distintos rellenos, pero los tomatitos cherry son una muy buena opción, a parte me encanta el aspecto que le da a la tarta una vez horneada. ¿No os parece? Es increíble lo que cambian algunos platos con un pequeño toque de mostaza de Dijon, podéis variar la cantidad a vuestro gusto, pero al menos una cucharadita para darle ese toque.


Cherry Tomato Tart
para molde de 20 cm
Para la base:
100 g mantequilla fría a dados
150 g harina de todo uso
1/2 cucharadita de sal
una pizca de pimienta negra
1 huevo tamaño L

Para el relleno:
1 huevo tamaño L
4 cucharadas de yogur griego
30 ml leche entera
1 o 2 cucharaditas Dijon mustard
sal y pimienta
tomillo fresco picado al gusto
500 g tomates cherry

Para hacer la masa podéis seguir las instrucciones aquí
Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo.
Engrasamos el molde y forramos con la masa.
Batimos el huevo, con la leche, el yogur y la mostaza hasta integrar, añadimos la sal, pimienta y el tomillo picado, removemos y vertemos la mezcla en el molde. Colocamos los tomates de manera que sobresalgan medio centímetro. Horneamos 30 minutos en el centro del horno, o hasta que los bordes estén dorados y cuaje. Sacamos del horno y dejamos enfriar unos minutos antes de servir.
Podemos servir frío o caliente.
Podemos adornar con un poco más de tomillo, albahaca e incluso pincelarlo con un poco de aceite de oliva.

*Si durante el horneado vemos que los bordes ya están hecho pero no ha cuajado del centro podemos cubrir con papel de aluminio o incluso hacer una incisión en el papel de aluminio en forma de aro, de manera que los bordes queden cubiertos y el centro se pueda hacer más rápidamente. 



¿Qué os ha parecido? ¿Os animáis a hacerla?

Feliz semana  

11 marzo 2014

Galletas de Chocolate con Mantequilla de Cacahuete y Nutella



Menudo título las galletas de hoy ¿verdad? Como veis ideales para la dieta. Pues hace unas semanas me disponía a hacer las que ya hace unos meses os enseñaba, pero como ya no disponía de los chips de cacahuete se me ocurrió cambiar la receta y ya de paso añadirles un poco de nutella que no está de más. El resultado una deliciosa galleta, blandita por dentro como un brownie y con la sorpresa de la crema de cacahuete y la nutella, vamos una explosión de sabores. Se pueden guardar hasta tres días perfectamente, pero probarlas justo cuando hayan casi enfriado, que en este momento la nutella y el cacahuete aún está suave y algo templado, al cabo de las horas las cremas solidifican, pero igualmente ricas.
Por cierto ¿habéis visto ya el nuevo número de Sweet Magazine? Este mes colaboro con una entrevista a la conocida bloguera MJ, no os la perdáis, además viene cargada de recetas, trucos y muchas otras cosas muy interesantes.  




Galletas de Chocolate con Mantequilla de Cacahuete y Nutella
para unas 18 galletas
285 g harina normal
50 g cacao en polvo
1/2 cucharadita de levadura química
1/4 cucharadita de sal
115 g mantequilla sin sal a temperatura ambiente
340 g azúcar moreno
2 huevos grandes
1 cucharadita de leche entera
1 cucharadita de vainilla en pasta
nutella y mantequilla de cacahuete para el relleno
100 g chips de chocolate 

Precalentamos el horno a 170ºC.
Tamizamos la harina, el cacao, la levadura y la sal en un bol y reservamos.
Batimos la mantequilla con el azúcar en un bol con unas batidor de varillas eléctrico o en el bol de la batidora hasta que esté esponjoso. Añadimos los huevos y la vainilla, seguimos batiendo hasta que quede homogéneo. Añadimos la mezcla de harina y la leche batimos hasta incorporar. Finalmente añadimos las chips de chocolate e integramos.
Hacemos bolas con la masa, el tamaño de una nuez, y las vamos colocando sobre la bandeja de horno dejando separación entre ellas. Con el dedo hacemos un pequeño orificio en el centro y colocamos una cucharadita de nutella y una cucharadita de mantequilla de cacahuete. Cogemos otra porción de masa y la aplanamos y colocamos encima en forma de tapa, presionando para que queden los lados bien sellados.
Horneamos 10-12 minutos.
Retiramos del horno y dejamos reposar en la bandeja 2 minutos antes de transferir a una rejilla. Una vez frías las podremos guardar herméticamente hasta tres días. 




Feliz semana 

04 marzo 2014

Bizcocho de Limón y Semillas de Amapola



Hola! Hoy pensaba mostraros mi tarta de cumpleaños, pero va a ser que no... y es que a la que me dí cuenta ya no me salieron unas fotos apropiadas como para poder mostrároslas aquí. Invité a unos amigos a casa y preparé unos aperitivos, unas quiches y una tarta. Pasamos una velada agradable, a pesar que me pasé el día en la cocina, pero mereció la pena. A ver si me animo otro día y hago de nuevo el layer cake que preparé y os lo enseño.
Así que hoy os traigo este delicioso bizcocho de limón con semillas de amapola, la receta está adaptada de Lorraine Pascale. Me encanta la textura que tiene y el intenso sabor a limón. Las semillas de amapola le dan un toque especial a los bizcochos, aún así yo le he añadido bastante menos de lo que indicaba la receta original. Se que no son fáciles de encontrar, normalmente en herbolarios y en las sección de dietética de grandes supermercados. Las mías me las dio mi amiga Fernanda de Fascinating Food, en mi última visita que le hice a Edimburgo. Espero que os guste el bizcocho, así que vamos con la receta.  



Bizcocho de limón y semillas de amapola
molde 18 cm
125 g mantequilla sin sal a temperatura ambiente
150 g azúcar blanco
1 cucharadita de extracto de vainilla
3 huevos L
150 g harina con levadura incorporada
1 cucharadita de levadura química
una pizca de sal
2 limones
2 cucharadas de semillas de amapolas
icing sugar o azúcar glas para el glaseado

Precalentamos el horno a 180ºC.
Tamizamos la harina, la levadura y la sal en un bol y reservamos.
Batimos la mantequilla con el azúcar en un bol con unas batidor de varillas eléctrico hasta que esté esponjoso. Añadimos los huevos y la vainilla, seguimos batiendo hasta que quede homogéneo. Añadimos la mezcla de harina y la ralladura de los dos limones, batimos hasta incorporar. Finalmente añadimos las semillas de amapola e incorporamos bien.
Repartimos la mezcla en el molde previamente engrasado y horneamos 35 minutos o hasta que al insertar un palo de brocheta este salga limpio. Retiramos del horno y dejamos reposar en el molde unos minutos antes de transferir a una rejilla.
Mientras tanto haremos el glaseado mezclando una cucharada del zumo de limón con el icing sugar, iremos añadiendo el necesario hasta conseguir la textura deseada.
Una vez frío esparcimos el glaseado y servimos. 




Si os ha gustado esta combinación podéis echarle un vistazo a estos muffins también.

Nos vemos la semana que viene  

25 febrero 2014

Ensalada de Mango, Mozzarella y Jamón



Hoy he decidido publicar esta ensalada ya que algunos me han preguntado por ella después de que publicara una foto en instagram hace unos días. Así que aquí os cuento que llevaba, nada de complicaciones, ya me conocéis. En este plato mi ingrediente favorito (después del jamón, claro) es el mango. Le da un toque muy especial, eso sí, tiene que ser bien maduro. Si no conseguís mango siempre lo podemos substituir por melocotón o incluso naranja o mandarina. Hablando de jamón tengo que deciros que en esta ocasión me tuve que conformar con un prosciutto comprado en el super, ya que mis existencias de jamón del de verdad ya terminaron... Así que ya sabéis, se admiten envíos de jamón al vacío :)


Ensalada de Mango, Mozzarella y Jamón
No os pongo cantidades exactas, esto va a "ojo"
mango maduro
mozzarella fresca
tomates cherrys
jamón (del bueno)
rucula
menta fresca y queso parmesano para decorar

Aliño: aceite de oliva, vinagre balsámico, sal y pimienta

Ponemos la rucula en el bol de la ensalada y repartimos los trozos de mango. Troceamos la mozzarella con las manos. Aliñamo y finalmente ponemos los tomates, el jamón, hojas de menta y las lascas de parmesano. 



Espero que os haya gustado el plato, es algo diferente de lo que vengo presentando en mis posts, que muchos me preguntan si me alimento a base de lo que publico. Lo cierto es que evidentemente pruebo todo lo que hago y también es una servidora la que se lo come casi todo. Pero que conste también que no todo son horneados y recetas en su mayoría calóricas, todo al contrario, como ensalada casi a diario, me encantan y si llevan alguna pieza de fruta mucho mejor.

Nos vemos el martes que viene, esta vez con receta dulce que este fin de semana tengo celebración, os adelanto que aquí una va a cumplir otro año, ya os contaré :)

Feliz semana  

18 febrero 2014

Natillas con Galletas


¿Qué pasa si el horno deja de funcionar? Pues para mi una buena faena, pero siempre tenemos que buscar otras alternativas, así que eso es lo que tenido que hacer durante casi una semana. ¡Sí! mi querido horno le dio por pasar a mejor vida, aunque realmente lo que pasó de verdad fue que se estropeó la puerta, y el daño en cuestión era irreparable. Aunque ya tenía sus añitos, es el horno que he estado usando desde mi llegada a Holanda, pero al momento que estoy escribiendo estas líneas, es decir un día antes de publicar pues ya me lo han instalado hoy. Así que no he tenido tiempo de ver aún que tal funciona. Después de dejarlo encendido el tiempo reglamentario que decía las instrucciones y dejarme un olor descomunal casi insoportable en toda la casa, he hecho unas patatas asadas para cenar, pero mejor ver que tal sube algún bizcocho o magdalenas. ¡Ya os cuento la semana que viene!

Así que entre esos días tuve que arreglármelas sin el cacharro y en una de estas que venían unos amigos a cenar hice estas natillas, en especial a petición de una de las invitadas que le encantan y a mi me vino genial. De paso aproveché de hacer algunas fotos por si acaso, así que he decidido publicarlas. Esta es la receta que se ha hecho siempre en casa, ¿a quién no le gustan las natillas? Si os gustan tanto como a mi podéis ver también esta receta. Espero que las disfrutéis, quizás os pasa como a mi que siempre que como natillas ¡me recuerda a mi infancia! 




natillas con galletas
Para 6
500 ml de leche entera
4 yemas de huevo L
1 rama de canela
90 g azúcar blanco
1 sobre de azúcar avainillado (8 g)
1 cucharada de maizena
galletas y canela en polvo para decorar

Batimos las yemas, los azúcares y la maizena en un bol hasta que esté todo integrado y cremoso.
En un cazo ponemos la leche con la rama de canela a fuego lento y lo paramos justo cuando rompa a hervir, dejamos reposar unos minutos para que coja el aroma a canela.
Retiramos la rama e introducimos la leche en el bol gradualmente batiendo al mismo tiempo.
Ponemos toda la mezcla de nuevo en el cazo y calentamos a fuego lento removiendo constantemente con unas varillas para evitar grumos hasta que empieza a espesar.
Retiramos del fuego y repartimos en los moldes. Dejamos enfriar los moldes en la encimera y guardamos en la nevera mínimo 3 horas antes de servir. 

Espolvorear con canela y podemos decorar con una galleta o poner las galletas en el fondo como yo he hecho, en mi caso con mi galleta favorita, Oreo.





Espero que os guste la receta, nos vemos la semana que viene  


11 febrero 2014

Bizcocho de Queso, Beicon y Olivas


Hola! Otro año más no voy a sorprenderos con una receta de San Valentín, que hubiera sido probablemente lo más apropiado para esta semana. No es porqué no me considere una persona cursi, sí lo reconozco soy bastante cursi, pero el tiempo se me ha echado encima. En cambio vengo con una propuesta completamente distinta, un bizcocho salado, muy sencillo y rápido de hacer. Este pan en forma de bizcocho no necesita amasado, ni levado, simplemente mezclamos los ingredientes, los ponemos en el molde, horneamos y listos. Yo he querido ponerle un poco de cebolla y beicon, para ello lo he pasado por la sartén antes, le podemos poner jamón cocido en vez de beicon, o simplemente cambiarlo por los ingredientes que más nos gusten.
Me gusta especialmente acompañando ensaladas o un buen risotto blanco. Veréis que la miga es bastante densa y a la vez es extremadamente húmedo y sabroso, ideal para llevarlo en esos tuppers para el trabajo o para un día de excursión.



Bizcocho Salado fuente
Para molde de 22 cm
250 g harina de todo uso
1,5 levadura química
175 g queso rallado (yo he usado Old Amsterdam)
4 huevos L
50 ml de aceite de oliva
1 cebolla grande
150 g beicon
75 g olivas negras sin hueso
75 g olivas verdes sin hueso
50 g tomates secos en aceite de oliva
romero y perejil fresco
sal y pimienta
un poco de agua

Precalentamos el horno a 175º.
Tamizamos la harina y la levadura en un bol y reservamos.
Cocinamos la cebolla cortada a daditos, añadimos un poco de sal al gusto, incorporamos el beicon a tiras y cocinamos sin que quede el beicon crujiente, justo al punto. Reservamos.
Quitamos el acceso de aceite a los tomates y picamos. Cortamos las olivas por la mitad. Picamos el perejil y el romero, la cantidad al gusto, yo he puesto una cucharada de cada más o menos.
En un bol a parte batimos los huevos, añadimos el aceite, las olivas, las hierbas, los tomates, la cebolla, el beicon y el queso rallado. Salpimentamos y mezclamos bien con una espátula.
Poco a poco vamos incorporando la harina, veremos que la mezcla es bastante densa y nos será un poquito difícil de trabajar, si es necesario podemos añadir una pizca de agua, pero tiene que ser una masa espesa.
Vertemos la mezcla en el molde previamente engrasado, alisamos con la espátula y horneamos 50-60 minutos o hasta que al insertar un palo de brocheta este salga limpio. Retiramos del horno y esperamos 10 minutos antes de transferir a una rejilla. Servimos frío. Lo guardaremos envuelto con papel de aluminio a temperatura ambiente hasta 3 días.




Si os gustan este tipo de propuestas os animo a que echéis un vistazo a estos muffins, son unos de mis preferidos.

Feliz semana y Feliz San Valentín  




04 febrero 2014

Chel­sea Buns



Hoy vengo con una de esas recetas de amasar que me gustan a mi, los bollos de Chelsea. Estos bollitos  británicos se empezaron a elaborar en el siglo XVIII en la ya desaparecida Chelsea Bun House, una tienda que estaba en el conocido barrio con el mismo nombre. Estos panecillos de pasasa se hicieron muy famosos entre la alta sociedad británica. Su elaboración es parecida a la de los americanos cinnamon rolls. Tradicionalmente se hacia con una masa levada aromatizada con piel de limón y nuez moscada u otras especias. La receta es una adaptación de Jamie Oliver (sí otra vez), en este caso lleva naranja y nueces pecanas. La verdad que podemos rellenarlos con los frutos secos que más nos apetezca. Estos panecillos son perfectos para el desayuno o para una merienda. A mi me gusta acompañarlos con un poco de mantequilla, y saborearlos cuando están aún algo templados.




Bollitos Chel­sea
Para 12 unidades
500 g de harina
1 sobre de levadura seca (7g)
6 cucharadas de miel
1 naranja pequeña
85 g pasas
50 g mantequilla a temperatura ambiente
1 yema de huevo
1 cucharada de mix de especias
1 cucharada de canela molida
65 g nueces pecanas troceadas
65 g azúcar moreno
350 ml agua templada
una pizca de sal

Rallar la cáscara de la naranja y exprimir la fruta. Poner las pasas, la ralladura de naranja, el zumo y dos cucharadas de agua en un bol y dejamos macerar. En otro bol mezclamos el azúcar moreno y la cucharada de canela y reservamos.

Tamizamos la harina en un cuenco grande y hacemos un hueco en el centro. Añadimos 200 ml de agua, la levadura, una cucharada de miel y la sal. Con la ayuda de un tenedor vamos integrando poco a poco la harina hacia el centro. Una vez que la mezcla esté espesa y pegajosa, iremos viendo será difícil de mezclar, iremos integrando gradualmente la harina de los lados hacia adentro. Añadiremos el resto del agua (hasta 250 ml) y si es necesario añadiremos más harina o más agua para conseguir una masa homogénea. 

Preparamos una superficie para poder amasar y espolvoreamos con harina para trabajar la masa. Amasamos durante unos 10-12 minutos, o hasta obtener una masa suave y elástica. Poner la masa en un cuenco ligeramente engrasado, cubrimos con un paño de cocina limpio y dejamos reposar en un lugar templado unos 45 minutos, o hasta que la masa haya duplicado su volumen. 

Pasado este tiempo volvemos a amasar en la superficie enharinada, agregamos la mantequilla, la yema de huevo y mezcla de especias poco a poco en la masa. Podemos espolvorear con un poco más de harina si vemos que está demasiado pegajosa. Estiramos la masa, aproximadamente 1 cm de espesor.

Pincelamos con el líquido que tenemos reservado de las pasas, esparcimos las nueces pecanas, la cucharada de canela, el azúcar moreno y las pasas escurridas. Reservamos el resto del líquido. Enrollamos la masa sobre sí misma, presionando un poco los lados para cerrarlos.

Cortamos con un cuchillo a rodajas de 2 cm y los colocamos en la bandeja del horno previamente enrasada dejando espacio entre ellos para que crezcan.  Dejamos reposar otros 30 minutos en un sitio templado o hasta que vuelvan a duplicar su tamaño.

Precalentamos el horno 180º. Pincelamos los bollos con el líquido de las pasas y horneamos 20-25 minutos. hasta que veamos que estén cocidos. Retiramos del fuego. Calentamos 5 cucharadas de miel en un cazo y pincelamos los bollos con la miel. Volvemos a colocar en el horno unos 2 o 3  minutos hasta que estén dorados. Sacamos del horno y dejamos enfriar en una rejilla 30 minutos y servimos.

Para el mix de especias podéis mirar aquí para hacerlo en casa
Para macerar las pasas en vez de agua podemos utilizar un licor tipo de naranja tipo Contreau.
Con estas cantidades quedan unos bollos bastante grandes.



Espero que los probéis de hacerlos en casa porqué realmente están deliciosos, ya me decís :)

Feliz semana