21 enero 2015

Tarta de Cebolla Caramelizada y Queso de Cabra


Por fin publico la primera entrada del año, se ha hecho esperar pero entre las navidades y que los fines de semana he estado de aquí para allá no me ha quedado apenas tiempo para sentarme y ponerme con todo lo que supone el publicar una receta. Y vosotros que me contáis, qué tal la entrada del nuevo año?
La receta que os propongo hoy es de esas que me gusta tanto, una tarta salada. La combinación de queso de cabra con cebolla caramelizada es de bien sabido que es espectacular, ya había probado con más de una quiche pero hace poco vi en un programa del canal de cocina de aquí  esta versión y no dudé en probarla con las semillas de comino, el resultado tenéis que probarlo, delicioso!


Tarta de Cebolla Caramelizada y Queso de Cabra
para molde de 20 cm

Para la base: consulta la receta aquí
Para el relleno:
200 g cebolla roja, cortada a rodajas finas
15 g azúcar moreno
2 cucharaditas de comino en grano, picado con un mortero
1 cucharada de vinagre balsámico
sal, pimienta y aceite de oliva

2 huevos tamaño L
125 ml nata líquida (double cream)
200 g queso de cabra
romero fresco picado

Extendemos la masa sobre una superficie con un poco de harina y cubrimos el molde previamente engrasado. Pinchamos con un tenedor la base y ponemos en el frigorífico mientras preparamos el relleno. 
Precalentamos el horno a 180ºC.
Cocinamos la cebolla en una sartén con un poco de aceite de oliva, añadimos sal y pimienta al gusto. Cuando vemos que la cebolla empieza a ponersa blanda añadimos el azúcar y el comino, removemos y seguimos cocinando a fuego bajo hasta que esté ligeramente dorada. Subimos el fuego y añadimos el vinagre, cocinamos un minuto y apartamos del fuego para que se enfríe.

Seguidamente hornearemos  a ciegas 8-10 minutos la masa, por ello lo utilizaremos papel de hornear colocado encima de la masa y con unas legumbres crudas, con ello evitaremos que la masa suba. Pasados los 8-10 minutos y cuando esté ligeramente dorada retiramos del fuego.

En un bol batimos los huevos, incorporamos la nata líquida y añadimos el romero, la sal y la pimienta al gusto. Incorporamos la mezcla de la cebolla y repartimos en el molde. POnemos el queso de cabra encima y horneamos 30 minutos o hasta que esté dorado.

Retiramos del fuego y dejamos templar antes de servir.

Receta daptada de aquí

Si os gustan las este tipo de tartas salada no os perdáis esta tarta de tomates cherry o esta quiche de salmón.

A disfrutar!

17 diciembre 2014

Naked Cake de Arándanos Rojos


¿Pensando en recetas para estas fiestas verdad? y es que creo que todos estamos igual. Hoy os traigo una deliciosa tarta con arándanos rojos, la he decorado con un toque de aire festivo, pero que sin decorar, este bizcocho por si solo es ideal para el desayuno o para la merienda. Lo presento en forma de naked cake, la receta la adapté de este loaf cake.
Los arándanos rojos frescos tienen ese punto ácido que lo hacen especial y para la cobertura he optado por un frosting de queso.
Y vosotros ¿como lleváis los preparativos?


Naked Cake de Arándanos Rojos
para molde de 20cm
125 g mantequilla sin sal a temperatura ambiente
200 g azúcar blanco
200 g harina normal
2 cucharaditas de levadura química
una pizca de sal
1 cucharadita de vainilla en pasta
ralladura de un limón
3 huevos L
125 g nata líquida (heavy cream)
125 g mascarpone
150 g arándanos rojos frescos
100 g chips de chocolate blanco o cortado a trocitos

Precalentamos el horno a 180ºC.
Tamizamos la harina, la levadura y la sal en un bol y reservamos.
En un bol grande batimos la mantequilla con el azúcar hasta que esté esponjoso. Añadimos la vainilla, la ralladura del limón, el queso mascarpone y la nata y mezclamos bien. Añadimos los huevos, uno a uno mezclando bien después de cada adición y batimos bien.
Incorporamos la harina e integramos pero sin sobre batir. Finalmente añadimos el chcocolate y los arándanos e integramos con la ayuda de una espátula.
Repartimos la mezcla en el molde previamente bien engrasado,nivelamos y horneamos 50-60 minutos o hasta que al insertar un palillo éste salga limpio.
Retiramos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla y dentro del molde 10 minutos, sacamos del molde y dejaremos enfriar completamente encima de la rejilla.

Relleno
50 g  mantequilla sin sal a temperatura ambiente
100 g queso creama, tipo Philadelphia con alto contenido de grasa
100 g mascarpone
150 g azúcar glas o icing sugar
1 cucharadita de extracto de vainilla, para el frosting utilizo esta
arándanos rojos deshidratados para decorar

Batimos la mantequilla a velocidad máxima y vamos integrando el azúcar tamizado gradualmente, añadimos la vainilla y los queso y mezclamos hasta que la mezcla esté esponjosa. Cuidado en no batir demasiado una vez incorporamos los quesos o nos quedará una textura demasiado líquida. Podemos adaptar la cantidad de azúcar si queremos darle más consistencia.
Para decorarlo he utilizado arándanos deshidratados para la primera capa y he utilizado arándanos frescos para la de arriba.

Para darle este efecto los lavamos con agua fría y sin secarles los rebozamos con azúcar normal.
La guardaremos en la nevera para que se mantenga el queso. 



Esta ha sido mi última receta antes de Navidad y creo que la última de este año, pues mañana ya me voy para mi pueblo a pasar las fiestas y disfrutar de la familia y amigos, aunque me esperan algunas horas de cocina entre comidas y cenas navideñas. El blog se toma unos días pero yo estaré activa en facebook e instagram.  Que tengáis unas estupendas fiestas y os deseo lo mejor, Feliz Navidad   


10 diciembre 2014

Galletas de Jengibre


Hoy os traigo otra receta con jengibre y es que este aroma tan navideño no puede faltar en estas fechas que se aproximan. Son de las fáciles pero con un resultado de vicio, crujientes por fuera y blanditas por dentro. Y hablando de fechas ya sólo quedan 2 semanas para Nochebuena!! Yo cuando lo disfruto más es justo ahora las semanas previas. Este fin de semana pasado lo he pasado en Munich disfrutando de sus mercados de Navidad y de la preciosa ciudad.


Galletas de jengibre
para 24 unidades
125 g mantequilla sin sal a temperatura ambiente
150 g azúcar moreno
200 g harina normal
1/4 taza de melaza (sino tenemos podemos utilizar miel o golden syrup)
1 cucharadita de jengibre fresco rallado
1 cucharadita de vainilla en pasta
1 huevo L
1 cucharadita de levadura química
1 cucharadita y media de canela en polvo
2 cucharaditas de jengibre en polvo
1/4 cucharadita de clavo en polvo
1/4 cucharadita de nuez moscada fresca rallada
una pizca de sal
azúcar para rebozar la masa

Precalentamos el horno a 180ºC y preparamos 2 bandejas con papel de hornear.
Tamizamos la harina, la levadura, las especies y la sal, reservamos.
Batimos la mantequilla con el azúcar en un bol grande hasta que esté esponjoso. Añadimos la vainilla, el jengibre fresco y el huevo, mezclamos bien. Añadimos la mezcla de harina y batimos justo hasta integrar, no sobre batir. Cubrimos el bol con papel film y dejamos reposar en la nevera 1 hora.

Sacamos de la nevera y formamos bolas de unos 4 cm con la ayuda de una cuchara y con las manos, las rebozamos con un poco de azúcar y las vamos colocando en la bandeja dejando una separación de unos 10 cm, crecen bastante durante el horneado.
Horneamos 8-10 minutos.
Retiramos del horno y dejamos reposar un minuto en la bandeja y luego transferimos las galletas a una rejilla. Podemos guardar las galletas en una recipiente hermético hasta 3 días. 


Qué os han parecido estas galletas? ¿Fáciles verdad? Si queréis más ideas para estas navidades podéis mirar aquí o aquí.

Feliz semana  

03 diciembre 2014

Brownies con Jengibre


Finalmente estoy de vuelta después de dos semanas ausente sin publicar, pero es que están siendo unos días de lo más ajetreados en el trabajo, en casa con algunas reformas y con las Navidades en la vuelta de la esquina. Por fin hoy os traigo una receta que pocos pueden resistirse, los brownies, pero estos llevan un toque especial y ya que estamos, con sabor a Navidad, con jengibre. La receta es una adaptación de la revista del Albert Heijn, que ya os he hablado en mas de una ocasión que es el supermercado dónde suelo comprar en Holanda. La receta original lleva stem ginger, que es el que viene en conserva, yo lo he probado de hacer incluso con jengibre fresco, pero me quedo con la versión que os traigo hoy.
Hablando de Navidad, ¿cómo lleváis los preparativos? En casa ya hemos puesto oficialmente el árbol, aunque en Holanda la tradición manda hacerlo después del 5.


Brownies con Jengibre
makes a tin 23x23 cm
250 g chocolate, mínimo 70% de cacao, trozeado
150 g mantequilla sin sal a temperatura ambiente
175 g azúcar
2 huevos L
1 cucharadita de vanilla en pasta
75 g jengibre conitado, cortadito
una pizca de sal
75 g harina normal, tamizada
75 g nueces pecanas, picadas
cacao para espolvorear

Precalentamos el horno a 180º.
Forramos el molde y lo engrasamos con mantequilla o con spray.
Derretimos el chocolate y la mitad e la mantequilla al baño maría, dejamos templar.
En un bol grande batimos el resto de la mantequilla con el azúcar, agregamos los huevos uno a uno, batimos y agregamos la vainilla.
Añadimos el chocolate, las nueces y el jengibre e integramos todo con una espátula. Finalmente añadiremos la harina gradualmente, con cuidado sin sobre batir.
Repartimos la mezcla en el molde, nivelamos y horneamos 35-40 minutos.
Retiramos del horno y dejamos enfriar en ua rejilla.

Espolvoreamos con cacao o con azucar glas antes de servir, podemos acompañar con una bola de helado o con nata. 

Este fin de semana me voy a Munich,creo que voy a pasar frío pero tengo muchísimas ganas de visitar su tradicional mercado navideño, así que cualquier sugerencia será bienvenida.

Feliz semana.




13 noviembre 2014

Bundt Cake de Manzana y Nueces



Hoy vengo con otra receta con mi molde preferido de bundt cake y es que este sábado 15 de noviembre se celebra el National Bundt Day. Desde el blog I Love Bundt Cakes han creado una iniciativa y animan a presentar una receta con el famoso molde. Yo he querido participar con una receta facilita pero de las que suele gustar a todos, con manzana y nueces, siguiendo un poco la receta de este loaf. Ideal para la merienda y para el desayuno. Me encanta su jugosidad y el glaseado de caramelo y canela le da un toque perfecto. ¿Os animáis a preparar un bundt?



Bundt Cake de Manzana y Nueces
Molde de 24cm
300 ml saceite de oliva suave
320 g azúcar blanco
3 huevos L
400 g harina con levadura
1 cucharadita de canela en polvo
¼ cucharadita de nuez moscada
¼ cucharadita de clavo
½ cucharadita de sal
100 g nueces troceadas
3 manzanas grandes peladas y cortadas a daditos

Precalentamos el horno a 180º y engrasamos el molde,
Tamizamos la harina, las especies y la sal en un bol, reservamos.
Batimos el aceite con el azúcar, hasta que esté cremoso. Añadimos los huevos uno a uno, batiendo después de cada adición.
Añadimos la harina poco a poco y batimos justo hasta incorporar, no sobre batir una vez añadida la harina.
Finalmente icoporamos las nueces y la manzana y mezclamos con una espatula.
Repartimos la mezcla en el molde, nivelamos y horneamos 45-50 minutos, o hasta que al insertar un palo de brocheta este salga limpio.
Colocamos el molde en una rejilla durante 10 minutos, pasados estos minutos retiramos el molde y dejamos enfriar encima de la rejilla mientras preparamos el glaseado.

Glaseado de caramelo y canela
100 g azúcar moreno
75 g mantequilla sin sal
una pizca de sal
½ cucharadita de canela en polvo
80 ml nata para montar

150 g azúcar glas o icing sugar

Derretimos la mantequilla en un cazo, añadimos el azúcar y mezclamos hasta que estén disueltos. Agregamos la nata hasta que empiece a hervir y adquiera un color dorado.
Retiramos del fuego y dejamos enfriar unos minutos mientras tamizamos el azúcar glas y la canela. Posteriormente lo agregamos a la salsa de caramelo y batimos bien. Dependiendo de la consistencia que le queramos dar le añadiremos más o menos azúcar. Repartimos por encima de nuestro bundt que estará listo para servir. 


Si os gusta la manzana no os perdáis la tarta de manzana francesa o la tarta estilo holandés o un tradicional crumble de manzanas.

No os perdáis todas las recetas de bundt cake el 15 Noviembre en I Love Bundt Cakes.







05 noviembre 2014

Salsa Pesto


Esta es sin duda una de las salsas más conocidas de la cocina italiana, la más utilizada es la que está hecha a base de albahaca, el llamado pesto genovese. Pero lo cierto es que existen muchas variantes y podemos hacer una salsa pesto con otros ingredientes. Hoy he optado por las hojitas de acelga roja, la que utilizamos para hacer ensaladas y con un toque de romero fresco. Pero podemos utilizar por ejemplo rúcula, espinacas, salvia o incluso hacer pesto siciliano, que es el rojo que está hecho a base de tomates. Un sinfin de posibilidades que nos dará un delicioso sabor a nuestros platos, y no solo a la pasta, ya que también lo podemos utilizar para acompañar pescados, carnes, ensaladas, patatas asadas, sandwiches o lo que más nos guste.
Es realmente muy fácil de hacer. Os aconsejo que utilizáis la manera tradicional, a mortero, que es un poco más laborioso pero la diferencia es considerable y si queréis echar un vistazo este post y seguro que os acabáis de convencer. Yo sin duda lo hago a mano.


Salsa Pesto
Para seis personas
100 g acelga roja para ensalada (o cualquier otra hoja)
50 g  almendras y avellanas (o piñones, nueces...)
60 g Parmigiano-Reggiano o Pecorino, o mezclados
1 diente de ajo
romero fresco
70 ml aceite de oliva virgen extra
sal gruesa

Picamos el ajo y el romero en una tabla y reservamos.
En el mortero ponemos una parte de las almendras, las avellanas y una parte de las acelgas y machacamos, con movimientos circulares. Veremos que los frutos secos empiezan a soltar su aceite y las acelgas el líquido. Vamos añadiendo el resto de los ingredientes, junto con el ajo, el romero y la sal y seguimos machacando hasta que conseguimos una pasta homogénea. Añadimos un poco de aceite, mezclamos. Incorporamos el queso y removemos y finalmente el resto del aceite. Probamos el punto de sal y lista para servir.

Si utilizamos una picadora eléctrica, ponemos las acelgas, las avellanas, las almendras. Lo haremos gradualmente pero sin sobre batir para que no se oxide. Añadimos un poco de aceite y pulsamos. Retiramos y pasamos a un bol y añadimos el queso rallado. Mezclamos y lista para servir.

Lo podemos poner en un tarro de cristal, cubrimos con un poco de aceite y lo guardamos en la nevera un día o lo congelamos. Yo prefiero quitarle el germen del diente de ajo para que no se repita. La cantidad de aceite es orientativa y dependerá de la textura que le queramos dar.  



Este los serví con pasta que me gusta acompañarla con unos tomates secos y un poco más de queso. Como veis es un momento hacer la salsa pesto en casa y el resultado es delicioso.

Hasta la semana que viene.


28 octubre 2014

Tarta de Boniato


Hoy os traigo otra receta muy otoñal. Esta es una propuesta típica de la cocina estadounidense, la cual se acostumbra a servir por Acción de Gracias, aunque realmente quedan unas semanas para esa fecha. Pero el boniato o también llamado batata da un sabor excepcional a los platos y aunque lo podemos encontrar fácilmente durante todo el año en las tiendas, parece que es ahora cuando apetece utilizarlo. A mi personalmente me recuerda mucho a mi infancia, mi abuela los asaba en fuego a tierra y luego los abríamos por la mitad y le poníamos azúcar. Qué recuerdos!
Me encanta el sabor que le da a esta tarta, es extremadamente dulce y por ello le he añadido una capa de crema de queso que le da un cierto balance y con el crujiente del crumble es toda una explosión de sabores. Si queremos podemos substituir el boniato por calabaza.

Tarta de Boniato
Para molde de 24 cm
Base
340 g harina
200 g mantequilla sin sal fría
2 cucharaditas de azúcar blanco
1 cucharadita de sal

Relleno de crema de queso
400 g queso crema
90 g azúcar blanco
1 huevo L

Relleno de boniato
375 g puré de boniato
125 g azúcar moreno
125 ml nata para montar (heavy cream)
1 cucharadita de canela en polvo
1/4 cucharadita de jengibre rallado
1/4 cucharadita de nuez moscada rallada
una pizca de clavo rallado
2 huevos L
una pizca de sal

Crumble
50 g harina
25 g azúcar moreno
25 g mantequilla sin sal fría
1/2 cucharadita de canela en polvo
a pinch of salt
una pizca de sal
40 g avellanas picadas

1. Limpiamos y pelamos el boniato, lo cortamos a dados y lo ponemos en un cazo con agua a hervir hasta que esté bien blando. Retiramos el agua y lo trituramos, a mano o con un procesador de alimentos. Dejamos enfriar y guardamos en la nevera.

2. De mientras preparamos la base. Mezclamos todos los ingredientes en un bol, mejor si lo hacemos a mano. Hacemos un disco, la cubrimos con papel film y lo dejamos reposar en la nevera una hora.

3. Ponemos harina en una superficie donde podamos trabajar con la masa, estiramos y rellenamos el molde previamente engrasado. Quitamos el sobrante, le damos forma a los bordes y pinchamos la base con un tenedor. Lo ponemos de nuevo en el frigorífico.

4. En un bol mezclamos el queso crema con el azúcar y el huevo batido. Vigilamos en no sobre batir para que no quede una mezcla demasiado líquida. Es muy importante que el queso crema esté bien frío antes de utilizar. Repartimos esta mezcla en el molde y lo colocamos en el frigorífico o incluso en el congelador mientras preparamos el relleno de boniato y el crumble.

5. Para el crumble combinamos la harina, el azúcar, la canela y la sal en un bol y mezclamos bien. Añadimos la mantequilla y lo vamos mezclando con los dedos hasta que se vayan creado bolas, tiene que quedar una masa arenosa, como migas de pan. Reservamos.

6. Ponemos el puré de boniato en otro bol, añadimos las especies, el azúcar, la sal y mezclamos bien. Añadimos la nata y los huevos batidos y batimos hasta incorporar. Con cuidado repartimos esta mezcla en el molde, nivelamos con una espátula y horneamos 30 minutos, esparcimos el crumble y seguimos horneando 20 minutos más o hasta que al insertar un cuchillo este salga limpio y los bordes estén ligeramente dorados. Si vemos que la tarta se pone demasiado dorada pero el relleno aún no está listo lo cubriremos con papel de aluminio y seguimos horneando. Dejamos enfriar y ponemos en la nevera unas 4 horas antes de servir.

Podemos servir con un poco de nata montada y canela.

Este viernes es Halloween, aquí en Holanda no es que sea una fiesta tradicional pero como en muchos otros países se ha adoptado y encontramos atuendos para la ocasión en más de una tienda. Y vosotros ¿lo celebráis? Como sabéis en Cataluña siempre se ha celebrado la Castanyada, yo soy de tradiciones así que este fin de semana haré los famosos panellets, otro dulce que sin duda te recomiendo si nunca lo has probado, los adoro.

Espero que os haya gustado. Si queréis más ideas para el otoño podéis ver aquí.


Que tengáis una estupenda semana.


21 octubre 2014

Crema de Calabaza


Esta deliciosa y sabrosa crema es perfecta para el otoño y los días de frío. Es muy fácil de hacer y hay infinitas formas de prepararla. Yo solía añadirle nata y ponerle otras hortalizas como zanahoria y patata. Pero una amiga me sugirió añadirle leche de coco y definitivamente estaba en lo cierto, está riquísima! Ideal ahora que se acerca Halloween, de hecho iba a presentárosla con las calabazas pequeñas en forma de bol, pero al final las mini calabazas las he puesto al lado de la ventana y allí se han quedado y vamos ambientando un poco.
A mí me gusta que quedé bien espesita, ideal para una cena rápida o como primer plato. ¿Os apetece una crema de calabaza con leche de coco?


Crema de Calabaza
Ingredientes para 4-6
800 g puré de calabaza (yo he utilizado una calabaza entera de 1 kg)
200 ml leche de coco
caldo vegetal
2 dientes de ajo
1 cebolla mediana
una pizca de jengibre fresco rallado
una pizca de nuez moscada
sal y pimienta blanca
semillas de calabaza, opcional

Para el puré pondremos la calabaza cortada, pelada ys sin pepitas a dados en un cazo con el caldo vegetal a fuego medio hasta que esté blandita.  
De mientras en una sartén con aceite sofreímos la cebolla a fuego lento durante unos 2 minutos y añadimos el ajo picado, lo hacemos lentamente.
Cuando la calabaza está blanda retiraremos parte del caldo, dependiendo de la espesor que queramos darle, y lo reservamos, siempre estamos a tiempo a añadirle mas tarde.
Añadimos la nuez moscada, el jengibre, el sofrito de cebolla y ajo, salpimentamos y mezclamos y lo pasamos por la licuadora para que quede bien cremoso.
Volvemos a poner en el cazo y finalmente añadimos la leche de coco y si es necesario le agregamos caldo que tenemos reservado hasta conseguir la textura deseada. Calentamos un poquito y ajustamos de sal, pimienta y especias.
Servimos caliente y decoramos con semillas de calabaza.



¿Ya vistes el helado de calabaza de hace unas semanas? Si os gusta la calabaza no os perdáis también este loaf cake, estos cupcakes, esta mermelada o mi favorita el cheesecake de calabaza.

Feliz semana!


14 octubre 2014

Sticky Toffee Pudding y nuevo libro de Jaime Oliver


Jamie Oliver nos ha vuelto a sorprender con un nuevo libro, un año después de publicar el anterior nos presenta ahora este fantástico volumen con 100 recetas y por supuesto no podía faltar en mi colección, si estáis dudando en adquirirlo o no, no lo dudéis porqué si os gusta Jaime no hay excusa. En estas pocas semanas ya he hecho varias de las recetas, y hoy quería compartir el sticky toffee. Tengo que deciros que soy una gran fan de este postre clásico británico, si lo tienen en algún restaurante prácticamente no miro lo demás. El bizcocho a base de dátiles es extremadamente húmedo y tierno, y con el caramelo caliente y el contraste de la sal es irresistible.
Aunque no os gusten los dátiles tenéis que probarlo!
Jaime lo presenta también en un molde de bundt cake, yo he utilizado el molde Anniversary de Nordic Ware, estoy encantada con esta adquisición, es el primero que tengo de la marca pero no será el último. Pero si no tenéis un molde de bundt podéis utilizar uno de 20 x 30 cm.



Sticky Toffee Pudding
Para molde de bundt de 24 cm (Receta de Jamie Oliver)
Bizcocho
4 bolsitas de té Earl Grey
450 g dátiles frescos de Medjool, deshuesados
1 cucharadita de canela en polvo
1/2 nuez moscada para rallar
170  mantequilla sin sal a temperatura ambiente
340 g harina con levadura incorporada
170 g golden caster sugar o azúcar moreno
170 g azúcar oscuro muscovado
4 huevos L
Sal Maldon

Precaletamos el horno a 180º
Deshuesamos los dátiles, los troceamos finos. Un un recipiente ponemos el Earl Grey con 300 ml de agua hirviendo, lo dejamos reposar durante 3 minutos y medio. Seguidamente retiramos las bolsitas de té e incorporamos en esta agua los dátiles, la canela y media nuez moscada rallada. Dejamos reposar 10 minutos y lo pasamos por una licuadora o un minipimer y reservamos esta mezcla para más tarde. No es necesario que quede completamente puré.

En un bol grande batimos la mantequilla con los azúcares, añadimos los huevos uno a uno hasta integrar completamente. Incorporamos la harina y finalmente la mezcla de los dátiles, no mezclar en exceso una vez incorporada la harina. Repartimos la mezcla en el molde, nivelamos con una espátula y horneamos 45 a 50 minutos, o hasta que al incorporar un palito de brocheta este salga limpio.

Salsa de caramelo
125 g mantequilla sin sal
60 g azúcar oscuro muscovado
60 g golden caster sugar o azúcar moreno
150 ml nata para montar (heavy cream)
25 ml ron añejo (opcional) Yo no lo he utilizado

Cuando el pudding casi está listo en el horno haremos la salsa de caramelo. Derretimos la mantequilla en un cazo, añadimos los azúcares y mezclamos hasta que estén disueltos. Agregamos la nata (y el ron si lo deseamos) hasta que empiece a hervir y adquiera un color dorado.

Cuando el pudding esté listo lo retiramos del horno, dejamos templar en el molde por 10 minutos sobre una rejilla y luego transferimos a un plato o bandeja. Pincelamos toda la superfície con el caramelo y esparcimos la sal Maldon. Servimos templado con una jarrita de caramelo para añadir una vez lo tenemos en el plato.




Como os he dicho este es un postre que se suele servir templado pero que podemos perfectamente conservara hasta 2 días cubierto a temperatura ambiente. Siempre lo podemos calentar un poco en el microondas antes de servir.
Así que os animo a probar este delicioso postre y si queréis un molde como el mío en Le Cuine tienen una gran variedad de moldes Nordic Ware, yo ya estoy pensando en cuál será el próximo que quiero!

Espero que os haya gustado y nos vemos la semana que viene.

xxx



08 octubre 2014

Quiche de Salmón y Espinacas


El relleno de esta quiche como veis es un clásico, el salmón y las espinacas, un clásico que en cualquier plato siempre queda bien, y por supuesto en una quiche no iba a ser menos. Solía mezclar las espinacas con el salmón pero desde que lo hice a dos capas lo prefiero, el contraste de sabores y texturas es mas pronunciado, así que si os recomiendo hacerlo así a dos capas. El salmón no lo paso por la sartén previamente y al hacerse al horno queda muchísimo más tierno y jugoso.
La base tiene una textura increíble, y es que esta vez le he añadido harina de almendras, así que nada de comprar la masa pre cocinada porqué os aseguro que merece la pena hacerla en casa. Una vez tengo estirada la masa en el molde en vez de andar quitando los trozos que sobran los voy remetiendo, así me queda una base mas gruesa. Tanto como plato único o acompañada de una simple ensalada, que ¿os apetece un trocito?



Quiche de Salmón y Espinacas
Molde de 24 cm
Para la base:
150 g harina normal
50 g harina de almendra, más dos cucharadas más para montar la tarta (o almendra molida)
125 g mantquilla fria a dados
1 huevo L
una pizca de sal

Mezclamos todos los ingredientes con una amasadora, podemos hacerlo con las manos también. Integramos todos los ingredientes y hacemos una bola con la masa, cubrimos con papel de film y ponemos en la nevera 30 minutos.

Para el relleno:
400 g salmón fresco cortado a daditos
400 g espinacas frescas
4 huevos M
150 g creme fraiche
1 cebolla grande
1 diente de ajo
orégano y tomillo, mejor si es fresco
nuez moscada
sal, pimienta y aceite
50 g piñones

Ponemos harina en una superficie que podamos trabajar, amasamos y estiramos la masa con un rodillo y rellenamos el molde engrasado previamente. Presionamos ligeramente, retiramos la masa sobrante o la remetemos como a mi me gusta hacer, y pinchamos la base con un tenedor. Lo ponemos en el frigorífico 30 minutos.

Precalentamos el horno a 180°.
Tostamos los piñones en una sartén hasta que estén ligeramente tostados, con mucho cuidado que se hace en seguida. Retiramos de la sartén y reservamos.

En la misma sartén hacemos la cebolla picada con un poco de aceite a fuego lento. Añadimos el ajo picado, las espinacas, cuando las espinacas empiecen a reducir añadimos el orégano y el tomillo. Lo cocemos a fuego lento hasta que el liquido se haya evaporado. Retiramos del fuego mientras hacemos el siguiente relleno.

Picamos más tomillo y orégano que añadiremos a los dados de salmón y mezclaremos en un bol. Añadimos la creme fraiche, los huevos batidos, sal, pimienta y un poco de nuez moscada, mezclamos bien.

Para montar la quiche primero cubrimos la base del molde con harina de almendra. Ponemos la primera capa con la mezcla de espinacas, nivelamos con un tenedor. Añadimos la mezcla de salmón y huevos y finalmente esparcimos los piñones.

Horneamos 50 minutos en el centro del horno hasta que esté ligeramente tostado y haya cuajado, si vemos que la parte superior se nos hace demasiado rápido podemos cubrir con papel de aluminio para que no se queme pero siga cociéndose por el centro.

Retiramos del horno y dejamos enfriar en el molde y encima de una rejilla unos minutos antes de servir.

Os recomiendo que os la comáis el mismo día, aunque podemos poner en la nevera para el día siguiente.

Habréis visto que no os he puesto cantidades exactas del tomillo y el orégano, la verdad que he utilizado bastante cantidad para darle un aroma pronunciado a hierbas.



Si te gustan este tipo de platos echa un vistazo a estas quiches y tartas saladas para más sugerencias.

Nos vemos la semana que viene.

30 septiembre 2014

Helado de Calabaza


Sí lo habéis oído bien helado de calabaza. Los que me seguís ya sabréis que soy una super fan de esta hortaliza. Hoy en día podemos conseguir calabaza a lo largo del año, pero sin duda es en esta época del año que la vemos por todos lados y apetece preparar cosas ricas con calabaza. Me encanta por su versatilidad, tanto en dulces como en salados, pero sobretodo lo que más me gusta es su color! 
¿Así que porqué no un helado? Este método de hacer helados es muy sencillo y lo mejor de todo que no vais a necesitar heladera. Personalmente prefiero hacerle un proceso de mantecado, pero la leche condensada y la nata ayuda a que obtengamos un helado cremoso y sin cristales de hielo. 
El toque especial sin duda lo dan las especies, yo os he puesto las cantidades que yo utilizo, pero como siempre a vuestro gusto. En algunos países podréis encontrar la calabaza en puré, pero no seamos perezosos que es muy facil hacer un buen puré y la diferencia no tiene precio.

¿Os apetece un helado especiado de calabaza?


Helado de Calabaza
para 6 personas:
400 g puré de calabaza
250 g leche condensada
250 ml nata para montar (min 35% materia grasa)
1/2 cucharadita de vainilla en pasta
1 cucharadita de canela en polvo
1/2 cucharadita de jengibre en polvo
una pizca de nuez moscada en polvo
una pizca de clavo en polvo

Para el puré utilizaremos unos 550 gramos de calabaza, para obtener los 400 g más o menos. Ponemos la calabaza cortada y pelada a dados en un cazo con agua a fuego medio hasta que esté blandita.  Retiramos el agua y la pasamos por un pasa puré o con un tenedor como yo he hecho. Dejamos enfriar y pondremos en la nevera. 

En un bol mezclamos el puré, la leche condensada, la vainilla y las especies. 

En otro bol montamos la nata hasta que forme picos. Incorporamos la nata con movimientos envolventes con la mezcla de calabaza con la ayuda de una espátula. 
  
Ponemos la mezcla en un recipiente y lo dejamos en el congelador 45 minutos. Retiramos y mezclamos con un tenedor. Repetimos el proceso una vez más. Si disponemos de una heladera simplemente seguiremos las instrucciones del fabricante. 

Sacaremos del frigorífico unos minutos antes de servir para así poder hacer unas bolas perfectas. 
  
Es importante que tanto el puré, la leche condensada y la nata lo tengamos en la nevera y saquemos justo antes de incorporar y también colocaremos el recipiente donde vamos a guardar nuestro helado en la nevera unos 30 minutos antes de empezar la receta.



¿Os gusta la calabaza tanto como a mi? No os perdáis este loaf cake, estos cupcakes, esta mermelada o mi favorita el cheesecake de calabaza.


Nos vemos la semana que viene con otra receta.